Vamos a Jugar
que no pasa nada
que no oímos tus gritos
(o los de tus hijos, indistinguibles)
que no lo vimos tomarte del cuello
mientras el mayor se le colgaba de la pierna
suplicando que te soltara
que no vemos tus ojos
que no nos entristece esa niñez desesperada
Vamos a jugar
que no pasa nada
que tu hablas en las reuniones ofendida
por lo que insinuamos.
que la abuela de tus niños comenta
(con tus ojos en la cara)
que su esposo y sus hijos tienen carácter
y que no te vemos sobrevivir
mientras reclamas y proclamas
las virtudes de tu verdugo
Vamos a jugar
que no pasa nada
y comentamos los de fuera
en el pasillo, las novedades, los gritos y la hora.
Pobrecitos
Anda
Vamos a jugar. Que no pasa nada.