Que difícil es limpiar el polvo de la paja.
¿Hasta donde la imagen que nos hacemos de lo que debe ser femenino (incluso desde la femineidad) es producto de un acto de libertad y no una acción reactiva?
Soy mujer en proceso de repensarse, hija de una generación (que no es la tuya, que no es esta) en donde era normal que a las niñas se las hiciera leer una “Enciclopedia Femenina” con resúmenes de obras literarias para que pudieran tener conversaciones sociales, junto con las mejores técnicas para quitar manchas y el consejo de tener a los niños limpios y estar arreglada para el momento en que EL volviera del trabajo.¿Como sacarse de debajo de la piel ese “Deber Ser” introyectado, sin caer en la reactividad?
Tengo una visión muy pesimista. Creo que mi generación está condenada con doble sentencia: Nunca podremos cumplir el ideal (porque es imposible sostenerlo como Ideal a estas alturas) y, al mismo tiempo, estamos tan contaminadas que tenemos el enemigo adentro.
A lo mejor servimos de bisagra. Podemos ser una buena bisagra. O de mal ejemplo.
Me conformaría con ser mal ejemplo.